Desayuno de Mujeres

CVC Xola

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En medio de un ambiente cálido, familiar y gozoso, 332 mujeres celebramos nuestro desayuno de mujeres, este sábado 25 de mayo, en compañía de algunas queridas hermanas de las iglesias de CVC: Ecatepec, Iztacalco, Neza y Tultitlán. También tuvimos la gran bendición de recibir a 43 mujeres que acudieron por primera vez a un evento de esta naturaleza, por las cuales damos las gracias a nuestro amado Dios.

Después de un delicioso desayuno y de una hermosa alabanza y adoración, a través de la cual el Señor empezó a ministrar nuestros corazones con su presencia dándonos una palabra de edificación, se dio inicio a la Palabra que Dios trajo a nuestras vidas a través de nuestra Coordinadora de mujeres, Citlalli Maza.

El título de la ministración fue en sí mismo una fuerte confrontación que nos llevó de inmediato a la reflexión: “EL PODER DE LAS PALABRAS”, toda palabra que sale de nuestras bocas tiene PODER, porque Dios nos lo da ¡En Génesis uno, vemos como la creación se llevó a cabo a través de la Palabra. . . Dios dijo! y de esta manera su poder actuó. En la Palabra de Dios hay vida, perdón, sanidad, milagros y tantas cosas; y Él quiere compartir con nosotras este poder. Dice en Proverbios 18:21a “La muerte y la vida están en poder de la lengua”

Fuimos llevadas a entender la tremenda responsabilidad que tenemos, para usar adecuadamente nuestra boca y este poder, que nos ha sido dado por Dios. Podemos dar vida, ánimo, aliento; pero, también podemos destruir y llevar a tal desánimo que la persona solo desee morir. Lo importante no es cuántas palabras podemos decir por día, que según las estadísticas son ¡miles! lo verdaderamente importante es cuántas de éstas, son una bendición y cuántas son una maldición. Dice la Escritura que el contenido de las palabras, sale de corazón. Lo bueno y lo malo, sale del corazón. ¡La bendición y la maldición... salen del corazón! Lc 6:45 Por esta razón, lo primero que necesitamos revisar es nuestro corazón, ¿qué hemos dejado entrar? porque eso, marcará nuestras palabras con vida o con muerte. Un corazón amargo tendrá una lengua mordaz; un corazón ingrato, hablará queja continua; un corazón orgulloso, tendrá palabras de menosprecio. Las palabras definen lo que somos.

La solución no es permanecer calladas, a fin de no decir palabras corrompidas; la solución es buscar tener el corazón correcto, que solamente lograremos siendo llenas del Espíritu de Dios. Él nos dará el dominio propio y nos llevará a bendecir con las palabras que salgan de nuestra boca. "Crea en mí, oh Dios, un corazón limpio; Y renueva un espíritu recto dentro de mí" Prov. 51:10

Debemos usar nuestra boca para sanar, servir, amar, hacer justicia, bendecir, perdonar, dar esperanza, confrontar al maligno, dar vida. Que todo lo que salga de nuestra boca sea para edificar. El llamado final fue para que entregáramos nuestra boca al Señor y decidiéramos dar vida y bendición a través de nuestras palabras a todas las personas que están a nuestro alrededor: la familia, los amigos, compañeros de trabajo, de escuela, vecinos, toda persona con la que Dios nos permita estar en contacto, sea momentáneo o permanente, que nuestra boca le bendiga.

Puestas en pie las mujeres que nos reunimos ese día, pedimos perdón a Dios y nos comprometimos para ser responsables de lo que permitimos que entre en nuestro corazón y salga de nuestras bocas.

 

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    30 Mayo 2019

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